XXXIII Coloquio Internacional de Bibliotecarios, - Servicios de información para grupos vulnerables - del 2 al 4 de diciembre -
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Hilario Hernández Sánchez

Hilario Hernández Sánchez, España

Hilario Hernández Sánchez

Ha sido director de Análisis y Estudios de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez (2010-2015), institución a la que estuvo vinculado profesionalmente desde 1987, en la dirección de su Centro de Desarrollo Sociocultural en Peñaranda de Bracamonte.

También ha sido Profesor Asociado de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de Salamanca, y técnico y director de la Casa Municipal de Cultura de Salamanca. Ha participado habitualmente en cursos de formación y foros profesionales en España y otros países y es autor de numerosas publicaciones en el ámbito de las bibliotecas públicas, la lectura y la gestión de servicios culturales. Director de diversos estudios sobre la situación y evolución de las bibliotecas públicas en España promovidos por el Ministerio de Cultura, el Consejo de Cooperación Bibliotecaria o Fesabid. En la actualidad está jubilado y es miembro del Patronato de la Fundación Biblioteca Social.

La biblioteca social: avances en España.

 
Resumen:
 
A lo largo de esta década se ha producido en España un interés creciente por la función social de las bibliotecas públicas. En un contexto marcado por las consecuencias de una crisis económica que ha generado un importante deterioro de las condiciones sociales de la población, a la vez que serias dificultades en el desarrollo bibliotecario, la "biblioteca social" ha emergido en múltiples proyectos y servicios bibliotecarios, en iniciativas profesionales, institucionales y académicas, incluso con la significativa aportación de entidades de la sociedad civil.
 
A partir de las actuaciones y la información de la Fundación Biblioteca Social, ámbito de confluencia de la biblioteca pública y el Tercer Sector de Acción Social, se exponen varios de los elementos que ilustran estos avances: la identificación de públicos en riesgo de exclusión, los proyectos bibliotecarios dirigidos a sectores vulnerables de la población, la difusión de buenas prácticas, el desarrollo de herramientas profesionales, y la visibilidad y valoración de cómo contribuyen las bibliotecas a compensar los desequilibrios sociales. A la vez, los avances conocidos ponen más evidencia el largo camino que queda por delante y las deficiencias actuales, entre las que cabe destacar la ausencia de sistemas normalizados para evaluar el impacto social de las bibliotecas públicas.