XXXIII Coloquio Internacional de Bibliotecarios, - Servicios de información para grupos vulnerables - del 2 al 4 de diciembre -
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María Guadalupe Ramos Ponce

María Guadalupe Ramos Ponce , México

María Guadalupe Ramos Ponce

Abogada feminista, tiene una Maestría en Administración de la Justicia y Seguridad pública, por la Universidad de Guadalajara, sus estudios de Doctorado los realizó en la Universidad de Oviedo, España, con una línea de investigación sobre El feminicidio en Jalisco, obteniendo la mención: “Sobresaliente Cum Laude”. Es Diplomada en Derechos humanos de las mujeres por la Universidad de Chile, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas en México y el ITAM, es profesora investigadora de tiempo completo Titular “B” en la Universidad de Guadalajara, es investigadora del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel I. Ha escrito y publicado diversos artículos y libros sobre derechos humanos,  feminicidio y violencia de género. Es columnista en prensa y radio y conductora y productora en radio Universidad de Guadalajara. Ha recibido numerosos premios y distinciones por su labor como defensora de los derechos humanos. 

Servicios de información y despatriarcalizar la educación

 
La violencia de género y la discriminación contra las mujeres en América Latina y el Caribe, en México y en Jalisco, constituyen una de las tareas urgentes que debe ser atendida por el Estado. Una de estas formas de atención es garantizar el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia como un derecho humano fundamental. 
Precisamente en este sentido,  el Sistema Internacional de los Derechos Humanos  ha construido una serie de estándares de derechos humanos de las mujeres a través de tratados y declaraciones, para poner de relieve la sustentación de las mujeres como sujetas de derecho y por tanto, titulares de todos los derechos humanos que protegen la dignidad humana. Una de las formas que históricamente se ejerció violencia contra las mujeres fue a través de  una visión androcéntrica en los diseños institucionales, especialmente en la educación. Por eso, hoy más que nunca se hace necesaria y urgente la despatriarcalización de la educación y el acceso a los servicios educativos con perspectiva de género. 
 
Históricamente, la educación ha servido de sostén y reproductor de un sistema heteropatriarcal que oprime, excluye y discrimina a las niñas y mujeres y a poblaciones en sus más amplias diversidades sexo/genéricas; por eso viene bien hacernos la pregunta: ¿cómo hacemos ahora para construir pedagogías transformadoras y emancipadoras en América Latina y el Caribe?
No es una tarea fácil ante la normalización y socialización de la cultura patriarcal dominante, caracterizada por ser transmisora de la desigualdad de género, por lo que la educación ahora tiene que dar un giro completo para que sea el motor de la transformación de la ciudadanía en claves de igualdad, equidad y justicia social.